martes, 8 de noviembre de 2011

La “revolución hormonal” durante el embarazo
Cuando todavía no estábamos embarazadas, nos poníamos de mal humor o muy sensibles unos días antes de la menstruación. Pero ahora, esos cambios repentinos de estado de ánimo reaparecen y ¡florecen aún más! ¿Qué sucede con el cuerpo y las emociones cuando estamos en plena gestación? Acá te contamos.


“Un día me despertaba llorando sin motivo. Al siguiente, tenía tanta energía que ni mi marido me podía seguir el ritmo. Después, me veía divina, otros días, gordísima y todavía no tenía panza… ¡Un lío!”, recuerda divertida Melina, mamá reciente. ¿Qué mayor felicidad que saber que estamos esperando un hijo? Pero, además de algunos malestares típicos que podemos sentir –o no-, vienen los otros cambios: los de humor: nos sentimos lindas, nos sentimos feas. Lloramos, estamos felices, nos enojamos por cualquier cosa, nuestras amigas y nuestra pareja no comprenden por qué lagrimeamos ante cualquier situación o nos reímos a carcajadas por otras.

Las responsables tienen un solo nombre: las hormonas. Durante el embarazo, la “revolución hormonal” es mayor que de costumbre. Pero, a pesar de que nos ponen sensibles, son de gran ayuda. Para conocer sus funciones, y entender que nuestro cuerpo está actuando de manera diferente y que esos cambios hay que tomarlos con naturalidad y tranquilidad, hablamos con la doctora Estela Pristupin, médica ginecóloga, que nos cuenta cómo actúan algunas hormonas.

Estrógeno

Es nada más y nada menos que la hormona que nos hace mujeres. Es responsable de la pubertad y hace que se desarrollen los caracteres sexuales femeninos (mamas, ensanchamiento de la pelvis y distribución femenina de la grasa y el vello). Son producidos por los ovarios desde la pubertad hasta la menopausia y regulados por dos centros cerebrales: hipotálamo e hipófisis. Además intervienen en la regulación del metabolismo: disminuyen la temperatura corporal (por eso, cuando faltan en la menopausia, las mujeres tienen "calores"), aumentan la fijación ósea del calcio, retienen agua en los tejidos (por eso la "hinchazón" y el dolor de mamas durante el embarazo y cuando tomamos anticonceptivos). Todas estas características se mantienen durante el embarazo.

Progesterona

Se produce en el ovario luego de la ovulación. Lo que hace es preparar al útero para anidar un embarazo. Si no hay embarazo, caen sus niveles (y los de estrógeno) y se produce la menstruación. Si hay embarazo, se produce una hormona específica -la gonadotrofina coriónica- que actúa como señal para que continúe segregándose progesterona, la que mantiene el embarazo en los dos o tres primeros meses.

Prolactina

Prepara las mamas para la lactancia, y relaja los ligamentos y articulaciones de la pelvis para el momento del parto.

Gonadotrofina

La hormona que da "síntomas de embarazo" es la gonadotrofina coriónica y es exclusiva de esa etapa. Es lo que nos da positivo en los test. Valores altos pueden sugerir un embarazo múltiple. Aunque esta hormona está presente a lo largo de todo el embarazo, durante los primeros tres meses el organismo pasa por una adaptación. Si la adaptación es buena, decís "el test me dio +, pero no me siento embarazada". Si la adaptación es mala, te pasás esas semanas con náuseas, vomitando o durmiéndote en todos lados. ¿Qué se puede hacer? No mucho, salvo descansar y esperar a que pasen las 12 semanas.

Hay muchas hormonas más que actúan en esta etapa. Por eso, sé comprensiva con tu cuerpo y date el tiempo que necesites para comprender los cambios y mimarte. No esperes que todo el mundo te comprenda, disfrutá de esta etapa, que es única, y ¡tratá de tomarte tus cambios emocionales con humor!

Experta consultada: Estela Pristupin, médica ginecóloga (MN 76313)

¿Y a vos? ¿Cómo te afectó esta "revolución hormonal" durante el embarazo?

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